Cómo verificamos
Un número público tiene que poder explicarse
Esto no es una promesa de confianza — es la lista exacta de mecanismos que hoy corren en este producto, con lo que cada uno frena y lo que no. Nada de esto acusa a nadie en público: baja una confianza interna, y por debajo de un umbral esa startup sale de los rankings, sin que su perfil deje de mostrar sus números reales.
Cada proyecto tiene un dueño real
Crear una cuenta en HowMuchUsers pasa por Google — no hay alta anónima ni con un email descartable. Esto NO prueba que los números de un proyecto sean reales: eso lo hacen los mecanismos de abajo. Prueba que hay una persona identificable detrás de cada cuenta, y que nadie compite en los rankings escondido detrás de un formulario vacío.
Sólo el dueño puede crear usuarios
Dos claves, dos permisos. La pública vive en el navegador de cualquiera que abra la consola — con ella no se puede dar de alta ni de baja a nadie. Sólo la clave secreta, que nunca sale de tu servidor, puede hacerlo. Así que si alguien infla un número, sólo puede ser el propio dueño del proyecto — nunca un tercero.
Cada persona cuenta una sola vez
El mismo usuario mandado dos, diez o mil veces sigue contando una. No es una regla de negocio que se pueda saltear: es un índice único en la base — reenviar el mismo alta no duplica nada, aunque la integración esté rota y reintente sin parar.
Fechas que no cierran, afuera
Una alta fechada en el futuro, o mandada como si hubiese pasado hace más de diez años, se rechaza al toque — es la forma más simple de fabricar una curva de crecimiento que nunca existió, y ni siquiera llega a guardarse.
Una ráfaga se anota
Más de 200 altas nuevas en 10 minutos para el mismo proyecto no se rechaza —una startup real puede tener un pico real— pero sí queda anotada como señal. Ninguna integración de este tamaño necesita ese ritmo mandando gente real.
Las cohortes que nunca vuelven, también
Mil usuarios que se crean y jamás vuelven a aparecer —nunca una sesión, nunca una activación— se comparan contra el propio historial del proyecto, no contra un número fijo. Si esa misma startup SÍ tiene usuarios reales que vuelven en otras cohortes, una que no vuelve nunca se nota.
Tres días, diez usuarios como mínimo
Nadie entra a un ranking el mismo día que se anota. Hacen falta al menos tres días mandando datos de verdad y diez usuarios que no vengan de una importación declarada — el tiempo mínimo para que fabricar algo salga caro y lento en vez de gratis e instantáneo.
La confianza baja; nunca acusa en público
Cada señal sospechosa resta puntos a un puntaje interno, nunca a la vista de nadie. Por debajo del umbral, esa startup sale de los rankings — pero su perfil sigue mostrando sus números reales. Nadie es llamado tramposo automáticamente: alguien de nuestro lado revisa la evidencia antes de que cualquier cosa sea definitiva.
La verificación se gana, no se otorga
Cuatro niveles, y cada uno describe exactamente un hecho comprobable — ninguno dice "estos usuarios existen de verdad", porque eso no lo podemos comprobar y decirlo sería fingir.
Lo que esto no resuelve, dicho de frente
Una startup con su propio servidor puede fabricar altas creíbles y sostenidas durante semanas, con cuidado. Contra eso no hay una comprobación puramente automática — sólo verificación externa, que todavía no existe para este producto. Lo que sí logran estos mecanismos es que inflar un número salga caro y lento, nunca gratis ni instantáneo.